La digitalización acelerada es irreversible e imparable. Ha llegado para quedarse. En las prime-ras semanas de confinamiento, avanzamos en el uso de la tecnología el equivalente a un lustro en condiciones normales. En cierto modo, la crisis ha acelerado la solución a la propia crisis.
El mundo es ya mucho más digital y se ha confirmado que la conectividad y nuestro sector son vitales para el desarrollo económico.
La digitalización es sinónimo de crecimiento y empleo de calidad, de sostenibilidad e inclusión. Su potencial permitiría aumentar el PIB entre 1,5 y 2,5 puntos porcentuales anuales hasta2025 e incrementar la productividad de las pymes entre un 15 % y un 25 %. Además, resulta clave para afrontar el otro gran reto que enfrenta nuestras sociedades, la transición energética.